Decisiones que siguen marcando nuestro presente
Santo Domingo, 06 de enero de 2026- En más de seis décadas de historia, la Cooperativa La Telefónica no se ha definido solo por quienes la presidieron, sino por las decisiones valientes que se tomaron en momentos clave. Decisiones que, lejos de quedarse en actas o memorias, siguen influyendo en la forma en que ahorramos, nos informamos, nos financiamos y nos proyectamos al futuro.
Este recorrido no mira nombres ni períodos, sino acciones que transformaron la cooperativa y que hoy siguen vivas en nuestro día a día.
Atreverse a cambiar antes de que fuera obligatorio
Cuando la tecnología todavía parecía lejana para muchas organizaciones, cooperativa La Telefónica decidió automatizar procesos, crear una página web y modernizar su operatividad.
Esa decisión:
Mejoró la eficiencia interna.
Preparó a la institución para escenarios futuros.
Sentó las bases de los canales digitales actuales.
Gracias a ese primer paso, hoy hablamos con naturalidad de banca digital, app móvil y autoservicio 24/7.
Cuando la cooperativa decidió estar, sin condiciones
Durante la pandemia del COVID-19, mientras la incertidumbre dominaba el entorno económico, la cooperativa tomó una decisión extraordinaria: ofrecer un producto solidario con 0% de interés.
No fue una jugada financiera tradicional. Fue un acto cooperativo puro:
Priorizar a las personas sobre el rendimiento.
Acompañar a los socios en el momento más difícil.
Reafirmar que la cooperativa existe para su gente.
Ese gesto marcó un antes y un después en la relación de confianza con los socios.
Cuando comunicar se volvió parte de la identidad
En una época dominada por el papel, nació un boletín en blanco y negro con una misión clara: informar, educar y unir a los socios. No era común en el sector cooperativo, pero fue una apuesta adelantada a su tiempo.
Ese boletín evolucionó:
De impreso a color.
De publicación ocasional a canal constante.
De boletín interno a plataforma digital institucional.
Hoy, El Informativo es la voz oficial de la cooperativa, un espacio de memoria, educación y transparencia que conecta pasado, presente y futuro.
Invertir en un hogar para la cooperativa
Más que levantar una estructura física, la construcción del edificio de la cooperativa fue una declaración de intención: crecimiento con visión institucional.
Ese espacio permitió:
Centralizar servicios.
Mejorar la atención al socio.
Proyectar solidez y permanencia.
Hoy, el edificio no solo alberga oficinas; es símbolo de estabilidad, pertenencia y confianza.
Transparencia, control y futuro
La adopción de un CORE financiero moderno representó uno de los mayores saltos institucionales de la cooperativa.
Esta decisión permitió:
Procesos más ágiles y seguros.
Mayor trazabilidad y control.
Información confiable para la toma de decisiones.
Hoy, el CORE no es solo un sistema: es la columna vertebral de una gestión transparente y eficiente, alineada con los retos actuales y futuros.
La decisión de pensar en el mañana
Cuando se estableció el ahorro obligatorio del 3% del salario, no fue una medida popular ni inmediata. Fue, sin embargo, una decisión visionaria: crear disciplina financiera colectiva y garantizar sostenibilidad a largo plazo.
Hoy, ese porcentaje:
Fortalece el patrimonio de la cooperativa.
Convierte al socio en verdadero copropietario.
Permite que los beneficios se redistribuyan con equidad.
Lo que comenzó como una medida administrativa terminó convirtiéndose en uno de los pilares de la estabilidad financiera de La Telefónica.
Cada una de estas decisiones fue tomada en contextos distintos, con desafíos propios. Todas tienen algo en común: pensar más allá del momento.
La historia de la Cooperativa La Telefónica no se explica solo por quién estuvo al frente, sino por las decisiones que construyeron una institución sólida, humana y preparada para el futuro.
Porque las buenas decisiones no pasan… se quedan.